Desenmascarando a Disney | La Cenicienta

Hoy no vengo a traer una reseña, sino a presentaros unas historias, en comparación con las que Walt Disney nos ha presentado en sus largometrajes, que no tienen nada que ver con las originales. O al menos una de ellas y que es la que menos han edulcorado. 


Su protagonismo lo tiene hoy La Cenicienta. Todos, o casi todos, conocemos ya la historia de esta princesa. Su padre se casa por segunda vez con una mujer acompañada de dos hijas. Cuando se van a vivir al hogar de Cenicienta, ésta pasa de ser hija a doncella. Por si fuera poco su desgracia de tener que soportar las órdenes de su madrastra y sus hermanastras, no la dejan asistir al baile que lleva a cabo el príncipe, por lo que tiene que quedarse en casa para seguir limpiando. Sin embargo, una generosa hada madrina con ayuda de unos animalillos convierte una serie de elementos para que ella pueda tener una carroza tirada por unos esbeltos caballos y unas preciosas vestimentas que toda mujer desearía tener y vestir en su lugar. La única condición era que tenía que volver a casa antes de que pasaran las doce de la noche sino todos los lujos con los que se le habían obsequiado para que deslumbrase esa noche se volverían a convertir en los harapos que llevaba en casa y tendría que volver a su hogar andando porque su carroza se volvería a convertir en calabaza y los caballos en ratones. Llegado el momento en el que Cenicienta tuvo que abandonar el baile, en las escaleras de Palacio se quedó uno de sus zapatos de cristal. Este calzado fue el que utilizó el príncipe para encontrar a su bella princesa, por lo que pasó por una y otra casa hasta encontrar a la dueña del zapato. Cuando consigue dar con la propietaria del mismo se casa con ella para vivir felices en la residencia del príncipe. Así que como no podría ser de otra manera, Cenicienta es la que marcha con el príncipe, se casa con él y deja de seguir los mandatos de su madrastra y hermanastras para vivir rodeada de riquezas y amor
¿Os suena esta historia verdad? Pues es la que más se acerca a la historia original de Charles Perrault, que fue escrita y publicada en la colección Los cuentos de Mamá Ganso. De hecho esta historia es conocida como Cendrillon.

Pero, como ya os dije esa es la versión que más se acerca a la idílica historia que Walt Disney llevó a la gran pantalla. La de los hermanos Grimm es mucho más cruda y donde la envidia, la codicia y el egoísmo son los principales protagonistas de esta historia. 

El relato da su comienzo con la muerte de la madre de Cenicienta. A partir de ahí es cuando, digámoslo así, empieza la pesadilla de la protagonista. Su padre se casa por segunda vez con una mujer cuyas herederas son dos muchachas que, por decirlo de alguna manera, le hacen la vida imposible a Cenicienta. Ésta el único tiempo que tenía libre lo dedicaba a ir al sepulcro donde yacía su madre para llorarle y orarle. Sin embargo, en uno de estos viajes que hacía el padre, Cenicienta, a diferencia de sus hermanastas que le pidieron galas, pidió a su padre la primera rama que se encontrara en el bosque. Cuando se la trajo, ésta fue de nuevo al sepulcro de su madre y allí la plantó convirtiéndose en un precioso árbol tras regarlo con sus propias lágrimas. De hecho, cada vez que iba a visitar a su difunta madre unos pajarillos le concedían cualquier deseo que pidiera la doncella, por lo que aquí no entra en juego el hada madrina sino que son estos animalitos los que la ayudan a conseguir su sueño, a pesar de que sus hermanastras le pongan duras pruebas a Cenicienta, para que se gane el poder ir al baile con ellas, como recoger lentejas caídas en las cenizas. 


Las buenas en el puchero,
las malas en el caldero.

A pesar de que la moza cumplió con su cometido, con la ayuda de los pájaros, nunca consiguió que sus hermanastras le dejasen ir con ella al baile. Es por ello por lo que, con ayuda de aquellos pájaros que yacían en el sepulcro de su madre, ésta consiguió asistir al baile que proclamó el príncipe. Fueron tres las ocasiones en las que Cenicienta asistió al baile sin toque de queda, pero en la última no pudo escapar ilesa sino que uno de sus zapatos de oro se quedaron pegados en las escaleras de la entrada del Palacio. El príncipe decidió que aquella a la que le quedase bien ese zapato sería su esposa.
Aquí es donde digamos empieza el momento hardcore de la historia; pues antes de que llegasen a probar el calzado a Cenicienta pasó antes por los pies de sus propias hermanastras, aquellas que tras órdenes de su madre se cortaron partes del pie para vivir rodeadas de lujos y riquezas y así poder quitarle el puesto a la bella joven que encandiló al príncipe. A pesar de que sus engaños no llegaron muy lejos gracias a los pajarillos, que posaban tranquilamente en el árbol, que advirtieron al príncipe de que aquel zapato no estaba en el pie indicado. Así pues, el príncipe consiguió casarse con la que verdaderamente portaba el zapato de oro en aquellos tres bailes a los que asistió. Sin embargo esta es la única historia en la que a las hermanastras se les da su merecido, puesto que cuando asistieron a la boda de Cenicienta y el príncipe los pajarillos, que fueron los mismos que avisaron al príncipe de las falacias de las hermanastras, privaron a ambas del sentido de la vista. 

No sigas más adelante,
detente a ver un instante,
que el zapato es muy pequeño
y esa novia no es su dueño.


Como véis ha habido tantas adaptaciones como protagonistas en el cuento. De hecho Disney, en 2015, produjo una película en versión más realista que la de 1950. El cuento escrito por Perrault fue en 1697, al que prosiguió la versión sin edulcorantes de los hermanos Grimm en 1812. Como podéis comprobar hay una diferencia abismal entre la narración de un cuento y otro. Sin embargo, como dije anteriormente, Disney quiso escoger la historia de Charles Perrault porque la dureza de esta no iba dirigida a adultos, como puede ser el caso de los hermanos Grimm, sino que se escribió dulcificando su contenido; a pesar de que este autor NO escribe cuentos dirigidos a este público. 




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Lit del blog Pájaras Lectoras
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¿Y tú de qué versión eres?
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11 comentarios:

  1. Ya me tocará el turno a mí :)

    Sii yo siempre buscana el príncipe azul dichoso y anda que no me había dado batacazos. El hombre perfecto no existe y el mundo de pareja-matrimonio no es todo maravilloso, también tiene sus malos momentos. Idealizar no es lo más adecuado para evitarse decepciones !!

    Besitos

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  2. Hola! Como ves aun sigo por aquí y no me he portado bien como he dicho por el grupo de whatsapp, jajaja. Como te dije antes de empezar con la iniciativa, yo soy mucho de Disney, pero nunca había leído el resto de las versiones de estas historias, por lo que también lo vi una oportunidad para descubrirlas. Una vez leídas, he de decir que la de Perrault me pareció muy muy dulce, con todo lo que hacen las hermanastras y el final que les da... la verdad es que esperaba otra y con la de los hermanos Grimm me pasó al revés, me parece demasiado retorcido, con lo que aun me quedé más alucinada, jajaja. Seguro que en todas las historias que vamos a leer habrá en alguna que no me decante por la de Disney, pero en este caso, me quedo con su versión, porque con la de los Grimm creo que tendría pesadillas, jejeje.
    Besos Carol!!

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  3. ¡Hola! Yo me quedaría con la de Perrault porque la de los Grimm y eso de que se corten el pie para ponerse un zapato... Eso es demasiado para mí. De todas formas voy a leerme la versión a ver qué tal y también me voy a apuntar a la iniciativa porque realmente es muy interesante^^
    Un beso<3

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  4. Me gusta la iniciativa ^^ No he leído las otras versiones, aunque me hago una idea de como son y creo que la de los hermanos Grimm igual es too much jajaja

    Un besito :3

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  5. Estas entradas me gustan, pero me quedo con mi disney. Jijiji
    Besos

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  6. Estas entradas me gustan, pero me quedo con mi disney. Jijiji
    Besos

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  7. ¡Hola guapísima!
    La verdad me está encantando esta iniciativa, si bien sí sabía que existían otras versiones de estas historias, solo había leído y visto las de Disney, las que nos joden toda una vida buscando a ese príncipe azul de las narices que no aparece por ningún lado >.< jajaja
    Coincido contigo en que la de los hermanos Grimm es la mejor de estas tres versiones y de hecho es con la que más he disfrutado, con los años me he vuelto más sádica y vengativa muajajaja
    Te ha quedado estupenda la entrada y ahora a ver que sorpresitas nos encontramos con La bella durmiente^^

    Besos^^

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  8. ¡Hola! Me encanta esta iniciativa y tu post. <3
    Me gusta mucho esta peli, me recuerda a mi infancia.
    Un beso, nos leemos.

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  9. Hola
    Yo prefiero caminar por mi misma que un príncipe superficial, bueno Disney aun no me vende la idea de que necesito un hombre para ser feliz, pero si que estoy interesada en hacerme amiga de los pajaritos pues para que me cobren unas deudas con cierta gente jajajaja... Definitivamente prefiero la versión de los Grimm
    Besos
    Ataque Friki

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  10. hola,
    a mi siempre me gustan los cuentos originales... las adaptaciones cinematograficas ya sean disney o de otras empresas no me gustan. Aun asi soy mucho de Disney pero hay que reconocer que adaptan los libros a su gusto

    besitos folloneros.

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  11. Hola!!!
    Como ya sabéis todas yo me quedo con la versión de los hermanos Grimm jeje qué lástima que la princesita no muera al final :p
    Un beso!

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